sábado, 2 de diciembre de 2017

Es navidad


Para unos, época de alegría, de diversión, de viajes, de regalos, de compartir con la familia y con los amigos; para otros, un dolor de cabeza ya sea porque no sepan que regalar o simplemente porque no tengan con que dar un regalo a sus seres queridos. Para unos y otros es una época bien interesante ya sea por su alegría o por su tristeza, sin embargo, es navidad; los primeros no sabrán que regalarle a personas que tienen todo lo que el dinero puede dar, a ellos les recuerdo que el mejor regalo que se puede dar es aquel que no se puede comprar con dinero. Esas personas que aparentemente lo tienen todo, muchas veces son las que carecen de todo ya que son tan pobres que lo único que tienen es dinero y suele suceder que estan tan solas que deben "comprar amigos y amores" con costosos regalos. 

Para los que piensan que el dinero no es la felicidad, con todo respeto quiero decirles que el dinero si hace parte de la felicidad, más aun cuando hacemos parte de una sociedad de consumo donde el triunfo o el fracaso se miden por la cantidad de cosas materiales que poseemos. Por lo tanto podemos ser y hacer personas muy felices si utilizamos bien nuestro dinero. Ahora bien, antes de dar un regalo que realmente sea valorado y apreciado, no dude en preguntarle a esa persona que necesita ya que muchas veces regalamos cosas que si bien es cierto son interesantes, no son importantes y terminan en el cuarto de san alejo o en el peor de los casos son obsequiados a otras personas. 

Ahora bien, ¿Qué tal si junto con el regalo usted con esa persona o ser querido comparte también un poco de su tiempo? A veces, más importante que el regalo, es departir con la persona que lo obsequió pues a veces pasa que damos un regalo por cumplir, “obligados” por la sociedad de consumo porque ¿Cómo no le voy a dar un detalle a pepita que ha sido tan especial con nosotros? O muchas veces el regalo se da por aparentar algo que no somos. Caso concreto, cuando se da un regalo de gran valor económico, muchas veces financiado, esperando de esta forma obtener reconocimiento o hacernos “visibles” ante alguien, la mayoría de las veces por un interés particular.

Para los que no tienen dinero para obsequiar regalos en esta navidad, quiero decirles que en cierta forma es algo más positivo que negativo. Obviamente quisiéran comprar regalos y con ellos “amistades y amores” ¿entonces que les queda? Aceptar esa realidad y regalar aquello que el dinero no puede comprar, como por ejemplo una amistad sincera, amor verdadero, un abrazo, una sonrisa, una palabra de aliento, un poco de tiempo de su profesión, actividad u oficio ayudando a aquellos que no tienen como pagar lo que hacemos.

¿Y qué tal si en esta navidad los que no tienen dinero (y también los que lo tienen) para comprar un regalo, dan vida? Los invito a que en esta navidad donemos sangre y con eso matamos dos pájaros de un solo tiro. Damos vida y mejoramos nuestra salud física y mental.

Pensemos en esta navidad en darle tambien un regalo al escaso medio ambiente que nos queda, a nuestra casa el planeta tierra, recordemos siempre el efecto mariposa, ese pequeño cambio que cada uno de nosotros podemos dar y que puede generar grandes cambios, comenzando por no quemar su dinero en pólvora y globos. Cada año millones de dólares literalmente se queman en el mundo entero generando contaminación, destrucción y muerte. Miles de personas se quedan sin trabajo y ven truncados sus sueños debido a los incendios que ocacionan los globos. Cientos de niños y adultos recordaran por el resto de sus vidas la triste navidad que pasaron en un hospital debido a sus quemaduras con pólvora y otros tantos que simplemente ya no están en este plano de la existencia.

Antes de gastar dinero comprando pólvora, globos o licor, piense en un familiar, en un amigo o en un vecino que tal vez este soportando grandes necesidades las cuales usted puede suplir con ese dinero que piensa quemar. 

Para los que la diosa fortuna les sonríe, los insto a dar regalos que realmente se necesiten, no que se quieran, ya que una cosa es querer algo y otra necesitarlo. Para los que por alguna razón no tienen lo que el dinero puede comprar, analicen que pueden regalar, se darán cuenta que si tienen mucho para dar. 

A todos mis lectores, gracias, muchas gracias por permitirme continuar con ustedes; para cada uno, un abrazo y mis deseos que ésta sea realmente una feliz navidad y que el niño Dios renazca en vuestros corazones.

1 comentario:

  1. Onofre: muchísimas gracias por tan sencillas y sinceras palabras, muy apropiadas para esta época del año. Que el mejor regalo para los demás sea lo mejor de nosotros mismos. Feliz navidad.

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